jueves, 9 de abril de 2026

LOS CISNES CANTORES DE THULE y LA COSMOGONIA GLACIAL

 Edmund Kiss (1886-1960) fue un antropólogo y arqueólogo alemán, conocido como el Poeta de Atlantis. Nacido en Alemania, participó en la Primera Guerra Mundial y tras el Tratado de Versalles volcó su talento a escribir una serie de novelas de aventuras en la prestigiosa colección Das Gute Kamerad difundida en el mundo germano parlante. De este período destaca su obra Wittekind der Grosse. Ein Trauerspiel (Wittekind, el Grande). Un juego de tristeza, escrita en 1923, contando con varias reediciones en Verlag Pfeiffer (1935), Volkschaft Verlag für Buch y Bühne und Film (1935). El escritor, arquitecto y arqueólogo alemán Edmund Kiss exploró el continente sudamericano en las primeras décadas del siglo pasado, buscando comprobar las ideas propugnadas por Hans Hörbiger, creador de la Cosmogonía Glacial. En ella, Hörbiger postula la captura por parte de la Tierra de varias lunas que han generando catástrofes planetarias y grandes diluvios. Así, las antiguas civilizaciones existentes durante el último impacto, es decir, durante la Era Terciaria, encontraron refugio en las zonas elevadas, como en la cordillera de los Andes y las Montañas Abisinias.

Desde Thule, nos hemos transformados

en cisnes cantores,

ya que hemos perdido nuestro hogar

y así permaneceremos hasta

que la antigua tierra surja

una vez más después de mil años.

El arquitecto y arqueólogo Edmund Kiss adhiere prontamente a los postulados del científico austriaco Hans Hörbiger, autor de la Cosmogonía Glacial (Glazial Kosmologie, 1913) -obra desarrollada junto al astrónomo Philipp Fauth- y la multidisciplinaria Doctrina del Hielo Mundial o Welteislehre. En la Cosmogonía Glacial, Hörbiger ha establecido la captura por parte de la Tierra de varias lunas que han generando catástrofes planetarias que se han traducido posteriormente en los Diluvios de los mitos y leyendas, registrados en diversos regiones de todo el mundo. La primera publicación de Kiss relacionada con la Cosmogonía Glacial fue Die glaserme Meer (El mar cristalino, 1930), seguida por Frühling in Atlantis (Primavera en Atlantis, 1930). Luego publicó Die letze Königin von Atlantis (La última reina de Atlantis, 1931) y Die Singschwane aus Thule (Los cisnes cantores de Thule, 1932), obras que en su conjunto conforman una extraordinaria tetralogía acerca de las catástrofes cíclicas y de los movimientos migratorios de los sobrevivientes, los salvados de la Gran Agua. En el año de gracia de 1933 Kiss publicó dos obras iniciadoras a la Cosmogonía Glacial: Einführung in Hörbigers Welteislehre (Introducción a la Doctrina del Hielo Universal) y luego Welt-Eis-Lehre. Nach Hanns Hörbigers Lehre dargestellt (Doctrina del Hielo Universal. De acuerdo a la enseñanza de Hans Hörbiger). En el mismo año publicó Des Urwaldmädel. Ein deutsches Mädchen in Chile (Acerca de la joven de la Selva Virgen. Una chica alemana en Chile, 1933), obra contextualizada en el norte de Chile e ilustrada por el artista Richard Sapper. Otros dos trabajos de alto valor científico fueron desarrollados por Kiss: Die Kosmischen Ursachen der Völkerwanderungen (Las razones cósmicas de las migraciones de los pueblos, 1934) donde desarrolla la problemática planteada en la Welteislehre, buscando explicar los motivos de las migraciones masivas durante épocas remotas y Das Sonnetor von Tiahuanaku und Hörbigers Welteislehre (La Puerta del Sol de Tiahuanacu y la Doctrina del Hielo Mundial de Hörbiger, 1937), obra basada en la Cosmogonía Glacial y en las investigaciones desarrolladas por el profesor Arthur Posnansky en el altiplano boliviano. A lo largo de sus trabajos, Edmund Kiss ha establecido la existencia de una remota civilización de origen atlante en el mismísimo altiplano andino, cuyos vestigios son los asentamientos ahora llamados Puma Punku y Tiahuanaco (Aztlan) y otras remotas construcciones halladas en la América del Sur.

Edmund Kiss viajó entre 1928 y 1936 a Sudamérica, a países como Perú, Bolivia y Chile -descubriendo en la zona Norte de Chile, redes de túneles subterráneos en el Desierto de Atacama- rastreando evidencia geológica y arqueológica que ratificase los planteamientos de Hörbiger. Kiss destacaba con una serie de valiosas investigaciones a su vez en el Tíbet, el desierto del Sahara y la isla de Marajó, en el norte de Brasil. En el altiplano andino, investigó las ruinas de la enigmática ciudad de Tiahuanacu, en las cercanías del lago Titicaca, estableciendo los orígenes Atlantes de las civilizaciones de la América Aborigen. Sus investigaciones fueron presentadas en una tetralogía de novelas históricas que describen la fatigosa migración de los últimos bastiones de una raza asolada por la catástrofe planetaria acontecida tras el último impacto lunar. Sus obras fueron bien recibidos en la época y Kiss se transformó así, en el Poeta de Atlantis.

En “El Mar Cristalino” (Das gläserne Meer, 1930), Kiss describe la supervivencia de los habitantes que presenciaron la catástrofe producto de la caída de la Luna, acaecida unos 14.000 años atrás, acontecimiento que generó grandes terremotos, diluvios y ríos de lavas sobre la superficie terrestre. Jochaan de Patemos, arquitecto y científico del Tiahuanacu sudamericano, guiará a los sobrevivientes a una Nueva Era. Jochaan, al haber sido derivado por las corrientes más allá del Gran Océano, fue transformado en esclavo en la ciudad de Tulma, liderada por el Rey Tutmon, en las islas Abisinias, cercanas al continente africano. Producto del acercamiento del satélite lunar, grandes trastornos acaecen: los cielos se cubren con polvo en suspensión y los temblores sacuden constantemente la superficie, encontrando los sobrevivientes refugios en las cavernas de las tierras altas y en las montañas. Jochaan y los habitantes de Tulma, deciden partir en la búsqueda de una nueva tierra, llegando a Turingia, región central de Alemania.

La siguiente obra de Kiss, “Primavera en Atlantis” (Frühling in Atlantis 1930), refleja el conflicto entre las masas indómitas y la minoría gobernante del Imperio de Atlantis,quienes desarrollaban una comunidad orgánica. Los habitantes de Atlantis son guiados por su líder, Baldur Wieborg, originario de la mítica Thule.

En “La Última Reina de Atlantis” (Die letzte Königin von Atlantis, 1931), situada 12.000 años A.C., Kiss retoma la temática del desastre cósmico producto de la caída del satélite lunar. Los habitantes de Aztlan, esto es, el Tiahuanacu altiplánico, se ven obligados a emigrar producto del cataclismo que se avecina, previsto por Godda Apacheta, astrónomo del Observatorio de Kalasasaya, quien deberá guiar a los habitantes de Tiahuanacu a una nueva tierra. Frente a la inminente catástrofe, los Atlantes, los Niños del Sol, abandonan su ciudad y emprenden una migración, intentando alcanzar Atlantis. Con angustia sabrán luego que su lugar de origen se ha sumergido entre las tierras de Tihausinju y Zimbabuhe (en la costa occidental de África), es decir, en el actual océano Atlántico. Godda Apacheta y sus seguidores llegan finalmente a las islas del Rey Acora (las Islas Azores). Por último, en “Los Cisnes Cantores de Thule” (Die Singschwäne aus Thule, 1932), los sobrevivientes de la catástrofe deciden regresar al hogar ancestral, al lugar primigenio cercano al Polo, la tierra de la primavera eterna, Thule, donde deberán fundar una nueva civilizacióny cultura, pasando a ser aves migratorias, en palabras de Kiss. En la búsqueda, Godda Apacheta llega a la Marca Ibérica, en el Estrecho de Gibraltar, para luego tomar rumbo hacia el Norte. Sin embargo, la Edad de Hielo se ha expandido, impidiéndoles alcanzar su objetivo. Algunos sobrevivientes del Gran Cataclismo, el Götterdämmerung (“El Crepúsculo de los Dioses”), se refugiarán en las cercanías del Nilo, conservadores también del conocimiento y la tradición de Atlantis. Lentamente, una nueva cultura Thule se desarrolla, guiada por el Dios de un Ojo, Gode, como llamaron al mítico Godda Apacheta. Con el paso del tiempo, Godda y sus más cercanos seguidores, un grupo de imbatibles guerreros, serán conocidos como el Batallón Furioso (Das Wildes Heer). Imposibilitados de llegar a Thule, inaccesible ante las nuevas condiciones climáticas tras la catástrofe planetaria, Godda Apacheta sentencia: Desde Thule, nos hemos transformados en cisnes cantores ya que hemos perdido nuestro hogar y así permaneceremos hasta que la antigua tierra surja una vez más después de mil años.

Dos estudios científicos fueron desarrollados por Edmund Kiss en Sudamérica: “Las Razones Cósmicas de las Migraciones de las Gentes» (Die Kosmischen Ursachen der Völkerwanderungen, 1934) y “La Puerta del Sol de Tiahuanacu y la Doctrina del Hielo Universal de Hörbiger (Das Sonnentor von Tihuanaku und Hörbigers Welteislehre,1937). En el primero de ellos, Kiss desarrolla la problemática planteada por Hörbiger y la migración a escala planetaria de grupos humanos durante remotas épocas, ocurrida como consecuencia de la caída de las lunas y el Cambio del Eje Terrestre. Entendido éste cambio, el antiguo Polo Norte es ahora el actual Polo Sur, es decir, laAntártida, el lugar de la eterna primavera anterior al desplazamiento del eje terrestre, hoy un continente cubierto bajo los hielos. Los grandes diluvios -atestiguados en documentos prediluvianos como Los Edda y el Apocalipsis de San Juan- han generando erupciones volcánicas y desastrosos terremotos que cambian definitivamente la superficie de la Tierra, producto de los grandes desplazamientos de agua, magma y masas de aire, extraordinarios acontecimientos que destruyeron Atlantis, las islas del Océano Índico y que provocaron el sumergimiento de la Isla de Pascua. Algunos grupos humanos se adaptaron a las nuevas condiciones impuestas producto del cambio del eje terrestre, en áreas del mar Mediterráneo, Egipto, la India, el sur de China, el actual desierto del Gobi y en Norteamérica. En “La Puerta del Sol de Tiahuanacu…”, Kiss descifra los signos ideográficos del calendario de la Puerta del Sol de Tiahuanacu, describiéndolo como un calendario solar y venusino, elaborado con anterioridad al cambio del eje de la Tierra, reflejado por medio de los factores geológicos hallados en diversos lugares del altiplano.

La obra de Edmund Kiss nos remonta a un pasado lejano y poco conocido, la era prediluvial, iluminando el pasado del continente llamado alguna vez “Huitramannaland”, y estableciendo los orígenes atlantes de las primigenias culturas americanas y los catastróficos efectos que han significado la caída de las Lunas o cuerpos celestes en los ciclos de la Historia.

Aunque parezcan personajes exclusivos de las películas de Indiana Jones, los arqueólogos nazis existieron de verdad. En 1935, Heinrich Himmler fundó la Ahnenerbe, entre cuyos principales campos de estudio se encontraba la arqueología. Para esta institución con pretensiones científicas pero con fines propagandísticos, desarrollaron sus trabajos un grupo de investigadores que iban desde académicos afines al régimen de Hitler a buscadores de civilizaciones imaginarias. Precisamente uno de estos últimos, Edmund Kiss, planeó una ambiciosa expedición a Bolivia cuyo objetivo era demostrar su teoría de que la ciudad de Tiwanaku había sido la capital de un imperio entre atlante y paleoario que existió hace más de un millón de años.

Tiwanaku (o Tiahuanaco), una de las principales culturas precursoras de la inca, fue una sociedad cuya principal ciudad, la que le da nombre, vivió su fase expansiva entre los años 700 y 1200. Las ruinas de Tiwanaku, situadas cerca de la orilla sur-oriental del lago Titicaca, en el Departamento de La Paz (Bolivia), son un sitio arqueológico de primer orden, reconocido por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad en 2000. Sin embargo, estuvieron en el más completo abandono durante siglos. Depredadas por los incas y saqueadas por los españoles, sufrieron un lento deterioro natural que se aceleraba cuando eran usadas de cantera. Aunque hubo eruditos ocasionales que se preocuparon por sus restos, los estudios formales llegaron tarde a Tiwanaku, que ha ejercido un poderoso atractivo sobre los autores más fantasiosos por la naturaleza y la disposición de su conjunto monumental.

Como escribió José Alcina Franch en ‘Las culturas precolombinas de América’ (Alianza Editorial), «Tiahuanaco, es al igual que Teotihuacán, Tikal o Moche, un centro ceremonial con los edificios orientados aproximadamente según los puntos cardinales, con un indudable sentido de observatorio astronómico». La ciudad «representa un conjunto monumental de extraordinaria importancia, con independencia de la repercusión que su cultura tuviese en el ámbito del área Circum-Titicaca o del área andina en su conjunto durante la época anterior a la incaica». En el yacimiento, «se pueden distinguir dos núcleos importantes: el primero comprende el Kalasasaya (o Templo de las piedras paradas), el Acapana (una estructura piramidal de siete escalones), el Pequeño Kalasasaya, el palacio de los sarcófagos y otros pequeños edificios; el segundo es el Pumapuncu, algo aislado del grupo anterior». Uno de los principales monumentos del sitio es la Puerta del Sol, «un monolito en forma de puerta con un gran relieve en su friso», de unas 10 toneladas de peso.

Este lugar fascinante y los estudios que sobre él hizo Arthur Posnansky, un militar transformado en arqueólogo, llamaron la atención del alemán Edmund Kiss (1886-1960), un escritor y arqueólogo autodidacta del tipo que acabaría siendo muy del gusto de las autoridades nazis y, en especial, de Heinrich Himmler. Aunque Kiss no sale en las películas de Indiana Jones, desde luego fue todo un personaje que no hubiera desentonado en ninguna de las aventuras del arqueólogo del látigo y el sombrero Fedora. Kiss había combatido en la Primera Guerra Mundial, de la que regresó con dos heridas de bala y dos cruces de hierro, una de ellas de primera clase. Tras la guerra estudió arquitectura y empezó a trabajar en la oficina del arquitecto municipal de Münster, mientras se dedicaba a escribir literatura fantástica y, ya en los años 20, ensayos pseudocientíficos y de arqueología ‘alternativa’. En este periodo se interesó por la Welteislehre.

Un cosmos alternativo

La Welteislehre, literalmente ‘Enseñanza del mundo de hielo’, también conocida como ‘Cosmogonía glacial’ o como ‘Teoría del mundo helado’, era una teoría pseudocientífica que había desarrollado el ingeniero austríaco Hans Hörbiger a partir de una visión y varios sueños. Según esta «nueva verdad», el Universo era de una naturaleza que nada tenía que ver con la descubierta por los científicos ‘oficiales’. O sea, los científicos de verdad. Por ejemplo, el Sistema Solar había nacido de la colisión de una estrella muerta cubierta de hielo con el Sol. El impacto había generado los planetas y sus satélites. La Vía Láctea era en realidad una estela de bloques de hielo. La Tierra había tenido varias lunas -la actual sería la sexta- que habían ido cayendo en una sucesión de grandes ciclos históricos. El Diluvio Universal y el hundimiento de la Atlántida podían deberse a estas caídas de lunas. Civilizaciones milenarias y desconocidas habían sido borradas de la historia por estos impactos.

Hörbiger publicó su estrafalaria ocurrencia en el libro ‘Glazial Kosmologie’ en 1913, escrito en comandita con el astrónomo aficionado Philipp Fauth. Evidentemente la comunidad científica lo recibió como un disparate sin paliativos, pero obtuvo su predicamento entre místicos, ocultistas y exaltados. A muchos nazis acabaría por gustarles básicamente porque tiraba por tierra los postulados de la ‘falsa ciencia judía’. A Himmler le resultaba convincente. A Hitler le encantaba. «Me siento bastante inclinado a aceptar las teorías cósmicas de Hörbiger», comentó en una cena, para lanzarse acto seguido a una embrollada descripción de las ideas del ingeniero, según comenta Heather Pringle en su libro ‘El plan maestro. Arqueología fantástica al servicio del régimen nazi’ (ed. Debate).

Kiss empezó a reunir pruebas de la realidad de la cosmología helada de Hörbigger en 1927. Como las regiones andinas eran una de las zonas de la Tierra que habían resultado indemnes de los impactos lunares y por lo tanto, en ellas podía haber restos de las culturas anteriores a los mismos, mantuvo correspondencia con Arthur Posnansky (1873-1946), austríaco afincado en Bolivia, de cuyos estudios sobre Tiwanaku había tenido noticia.

Arthur Posnansky en Tiwanaku

Posnansky era otro personaje asombroso. Emigrado a Sudamérica en 1896, fue un militar austriaco que acabó combatiendo con Bolivia en la Guerra del Acre, contra Brasil. Nacionalizado boliviano y condecorado como héroe de guerra, se convirtió en una personalidad cultural que acabaría por dirigir el Museo Nacional de Bolivia y fundar la Sociedad Arqueológica, entre otros logros. Estudió a fondo las ruinas de Tiwanaku, aunque no realizó ninguna excavación en ellas. Sus puntos de vista sobre la ciudad eran bastante peculiares. A partir del estudio de las alineaciones astronómicas de los edificios, afirmaba que había sido la capital de una civilización primordial que se había expandido hacía unos 17.000 años. Esta cultura prehistórica fantasmal no era nativa, sino que estaba formada por inmigrantes procedentes de lejanas tierras occidentales. Los indígenas solo habían sido su mano de obra. Kiss dedujo que esos constructores enigmáticos tenían que ser arios y todo aquello estaba relacionado con la Teoría del mundo helado.

Creaciones de hombres nórdicos

Los 20.000 marcos que Kiss ganó en un concurso literario le permitieron viajar a Sudamérica en 1928 y explorar por su cuenta las ruinas de Tiwanaku, que midió, topografió y dibujó. Por supuesto, asumió la idea de que aquella ciudad nada tenía que ver con los nativos. En un artículo titulado ‘Die Kordillerenkolonien der Atlantiden’ (Las colonias de los atlantes en la cordillera) escribió sobre una escultura del yacimiento que «de inmediato resulta evidente que este hombre no es indio, ni posee características mongolas, sino que más bien son nórdicas puras». Los misteriosos occidentales de Posnansky estaban empezando a adquirir inequívocos rasgos arios. «Ciertamente, las obras de arte y el estilo arquitectónico de la ciudad prehistórica no son de origen indio -señaló en otro artículo, ‘Nordische Baukunst in Bolivien?’ (¿Arquitectura nórdica en Bolivia?)-. Más probablemente son creaciones de hombres nórdicos que llegaron a las altiplanicies andinas como representantes de una civilización especial». Y tan especial, porque el arquitecto pensaba que era mucho más antigua de lo que había imaginado Posnansky. Al estudiar la Puerta del Sol concluyó que se trataba de un calendario, pero adaptado al ciclo de una luna desaparecida, más corto que el de la actual. «Hay algo que sabemos, y resultaría extremadamente difícil convencernos de lo contrario: aunque no puede suponerse la edad de Tiwanaku, ¡debe de tener como mínimo millones de años!» (en el libro ‘Das Sonnentor von Tihuanaku und Hörbigers Welteislehre’, La puerta del Sol de Tiwanaku y la Teoría del mundo helado de Hörbiger).

Los artículos en los que Kiss divulgaba sus elucubraciones fueron acogidos y publicados con gozo por la prensa nacionalsocialista. Además expuso sus ideas en novelas fantásticas de temática atlante y en el citado ‘La puerta del Sol de Tiwanaku’, un ensayo con pretensiones de seriedad. Este libro incluía unas ilustraciones que reflejaban el aspecto que, en opinión del autor, debió de tener la ciudad en los tiempos paleoatlantes, prehistoarios o lo que fuese. En los dibujos, la Puerta del Sol y los demás monumentos de Tiwanaku lucen un aspecto ciclópeo, minimalista y lustroso, mientras que por sus terrazas y escalinatas deambulan individuos ataviados con ropajes fantásticos. Himmler disfrutó mucho con el libro y, según detalla Pringle, «ordenó que se encuadernara un ejemplar en piel como costoso regalo de Navidad para Hitler».

Edmund Kiss era la clase de estudioso muy del gusto de la Ahnenerbe, por lo que fue inevitable que el arquitecto entrara en contacto con Himmler y su institución ‘científica’. Las ideas ‘geniales’ y las revelaciones inspiradas eran bienvenidas no solo en la Ahnenerbe sino también en el régimen nazi en general, con cuya naturaleza caótica iban en consonancia perfecta. El mismo Hitler valoraba esta forma de trabajar por encima de la rutina y el método. Como explica Álvaro Lozano en ‘El laberinto nazi’ (ed. Melusina) , «Hitler rechazaba los procedimientos burocráticos, el trabajo con documentos, las reuniones de trabajo y las labores administrativas en general. ‘Una sola idea genial’, afirmaba convencido, ‘tiene más valor que toda una vida de trabajo concienzudo en la oficina’». En esta forma de entender las cosas, las teorías extravagantes como la del hielo eterno de Hans Horbigger o las de los arios prehistóricos andinos de Edmund Kiss encajaban a la perfección.

En busca de la herencia ancestral

Fundada el 1 de julio de 1935, por Heinrich Himmler, Herman Wirth, y Richard Walther Darré, la Ahnenerbe tenía por objetivo demostrar la presencia de un pueblo ario primordial, generador de cultura en la antigüedad y de presencia casi universal. Su nombre completo era Forschungsgemeinschaft Deutsches Ahnenerbe e.V. o Sociedad para la Investigación y Enseñanza sobre la Herencia Ancestral Alemana. «La misión oficial del instituto era doble -señala Heather Pringle-. Por una parte, había de desenterrar nuevas evidencias de los logros y hazañas de los ancestros de Alemania, remontándose hasta el Paleolítico si era posible, y utilizando métodos científicos exactos. En segundo término, había de transmitir dichos hallazgos a la opinión pública alemana por medio de artículos de revista, libros, exposiciones y congresos científicos».

La Ahnenerbe fue un proyecto personal de Himmler, gran aficionado a la historia antigua y la arqueología. Aunque su finalidad era dar una base científica a los postulados raciales de Hitler, éste, de puertas adentro, no mostraba un entusiasmo excesivo por las antigüedades germánicas. La gente arma un tremendo alboroto sobre las excavaciones realizadas en las zonas habitadas por nuestros antepasados de la era precristiana -declaró-. Me temo que yo no puedo compartir su entusiasmo, ya que no puedo dejar de recordar que, mientras nuestros ancestros hacían aquellas vasijas de piedra y arcilla que tanto fascinan a nuestros arqueólogos, los griegos ya habían construido una Acrópolis. El Führer no sentía la exaltación arqueológica de Himmler: «¿Por qué tenemos que llamar la atención de todo el mundo sobre el hecho de que no tenemos pasado? -le dijo una vez a Albert Speer-. Ya es bastante malo que los romanos erigieran grandes construcciones mientras nuestros antepasados seguían viviendo en chozas de barro; y ahora Himmler se pone a desenterrar esas aldeas de chozas de barro y se entusiasma con cada fragmento de vasija y cada hacha de piedra que encuentra».

Sin embargo, a Himmler no se le pusieron cortapisas. En 1938, la Ahnenerbe, que había dado sus primeros pasos en una oficina pequeña, se estableció en una mansión requisada a una familia judía en el barrio berlinés acomodado de Dahlem. Según Pringle, en 1939, la institución «tendría en nómina a 137 estudiosos y científicos alemanes y emplearía a otros 82 trabajadores auxiliares entre cineastas, fotógrafos, pintores, escultores, bibliotecarios, técnicos de laboratorio, contables y secretarios». Los estudiosos eran académicos simpatizantes del régimen, arqueólogos segundones y oportunistas con ganas de medrar y místicos como Karl Maria Wiligut, un desequilibrado que se autoproclamó experto en escritura rúnica y depositario del «conocimiento sagrado» de las primitivas tribus germanas. La institución patrocinó varias expediciones al extranjero, como las realizadas por Herman Wirth a Suecia para estudiar el arte rupestre de Bohüslan, en el que creía ver una escritura aria perdida, o la más conocida a Tíbet, en la que se pretendía encontrar pruebas de que los arios habían dominado buena parte de Asia hacía miles de años.

Kiss quería regresar a Tiwanaku, por lo que propuso a la Ahnenerbe organizar una expedición formal en toda regla. Tanto Himmler como el doctor Walther Wüst, presidente de la entidad desde 1937 y su superintendente desde 1939 hasta su desaparición, se mostraron encantados con el proyecto y decidieron tirar la casa por la ventana. Pringle detalla que la expedición, entre cuyos planes estaba excavar a fondo Tiwanaku, iba a estar formada por 20 personas, «entre arqueólogos, geólogos, zoólogos, botánicos, meteorólogos, pilotos y expertos en investigación submarina, pues el proyecto incluía fotografiar el fondo del lago Titicaca con una cámara especial. Además, se iban a realizar tomas aéreas de las carreteras incas, que Kiss interpretaba como obra de los señores nórdicos». El presupuesto era de unos 100.000 marcos del Reich (unos 430.000 euros, según un cálculo de 2007), el más ambicioso con diferencia de todos los de la Ahnenerbe.

Sin embargo, y afortunadamente para la arqueología boliviana, Tiwanaku no llegó a ser excavada nunca por un equipo de eruditos nazis. El estallido de la Segunda Guerra Mundial dio al traste con el proyecto cuando se estaban gestionando los pasajes y el papeleo de los expedicionarios. El viaje de Kiss fue cancelado y con él los demás proyectos pendientes de la Ahnenerbe en el extranjero, entre ellos, una expedición a Canarias para demostrar la naturaleza aria de los guanches.

De la arqueología a los tanques

Kiss se incorporó a las Waffen SS y sirvió en varios destinos. Comandó una división de cañones antitanque en Noruega, Alemania y Polonia, y vivió el final de la guerra al mando de las tropas que protegían la Guarida del Lobo. Tras la derrota nazi acabó internado en un campo de prisioneros, pero fue liberado pronto a causa de su mala salud. El tribunal de desnazificación lo etiquetó como ‘delincuente grave’ pero salió bastante airoso del juicio, celebrado en 1948, durante el que renegó de la teoría del mundo helado, pero no de la teoría racial nazi, qe «tiene base, está fuera de duda», según sus palabras. El tribunal lo rebajó de ‘delincuente peligroso’ a ‘simpatizante’ y le impuso una multa de 501 marcos, que pagó de su bolsillo. Se retiró como escritor y murió en 1960.

En cuanto a Tiwanaku, los arqueólogos de verdad se han ocupado de ella sobre todo a partir de 1950. Los trabajos sucesivos de investigadores como Carlos Ponce, Jeffrey Parsons, Alan Kolata y Carlos Lémuz, entre otros, han ido perfilando la historia de una compleja cultura autóctona que emergió a mediados del segundo milenio antes de nuestra era, vivió una fase urbana entre el siglo I y el VIII y alcanzó su máxima expansión entre los siglos VIII y XIII. Por lo que respecta a las ruinas de su capital, los arqueólogos han llegado a la conclusión de que no fueron un centro ceremonial vacío, un lugar de peregrinaje que no estaba habitado, como habían sugerido algunos estudiosos, sino que fue una ciudad propiamente dicha, mucho más grande que el complejo monumental que tantas fantasías ha despertado, y formada fundamentalmente por casas de adobe. De hecho, según un estudio de Carlos Lémuz, llegó a abarcar un área de 384.3 hectáreas. Diversas estimaciones, que son objeto de debate, señalan que en la antigua Tiwanaku pudieron vivir entre 20.000 y 96.000 personas.

De acuerdo a Kiss, la enigmática y fabulosa Puerta del Sol de Tiahuanaco -un bloque monolítico de lava gris de los Andes- es un sistema de cuenta dividido en doce partes y basado en caracteres ideográficos. El orden de lectura de los caracteres de la Puerta del Sol comienza en su parte superior central con la figura de la divinidad Tarapacá o Ticci Viracocha, con doce rayos proyectándose desde su cabeza. A los lados, treinta diferentes figuras antropo-zoomorfas de expresión arcaica. Un hecho llamativo es el número de dedos presentes en las treinta figuras, incluyendo a la divinidad central, pues constan de cuatro dedos en sus manos y tres en los pies. La figura central de la Puerta del Sol corresponde al mes de Septiembre, época donde acontece el equinoccio de primavera en el hemisferio sur. La figura ubicada abajo es el mes de Marzo, es decir, el equinoccio de otoño. A la izquierda de la misma figura central se ubica el ideograma de Diciembre, esto es, el solsticio de verano y en el extremo opuesto, la representación del solsticio de invierno. Sumando los componentes ideográficos de la Puerta del Sol, se contabilizan 288 días para el año de Tiahuanaco, esto es, un calendario con doce fases, donde los solsticios y equinoccios han sido representados. En tal sentido, Kiss ha sintetizado sus investigaciones en los siguientes puntos:

1. La Puerta del Sol de Tiahuanaco es un calendario con 12 fases, donde los solsticios y equinoccios han sido representados.

2. Cada una de las doce secciones del año posee 24 días. Solamente las secciones correspondientes a Febrero y Abril poseen 25 días.

3. Cada uno de estos días posee 30 horas.

4. Cada una de estas horas posee 22 minutos.

El sistema calendárico de la Puerta del Sol de Tiahuanaco, con sus doces fases basado en caracteres ideográficos.

Las investigaciones desarrolladas por Kiss en el altiplano andino, asimismo, corroboran a través de los registros geológicos la existencia de la última catástrofe planetaria, tal como lo evidencian las líneas oblicuas de los lagos Titicaca, Popo, Coipasa, Aullagas, Umavus, Umayu y Uhuni y los salares de la región de Atacama en el norte de Chile, resto del océano durante el final del Período Terciario. En suma, Kiss ha definido a lo largo de sus trabajos la existencia de culturas atlantes en América, abocándose especialmente al estudio de las construcciones de Tiahuanaco y de Puma Punku, asentamientos contemporáneos a la Atlántida, los cuales sufrieron una total devastación a raíz de la última Gran Catástrofe, el Diluvio. La prueba de estos cambios geológicos se hallan en el nivel de las líneas costeras marcadas en las tierras circundantes. Kiss, E. Das Sonnentor von Tihuanaku und Hörbigers Welteislehre. Página 23 y 109. El fenómeno se aprecia también en las latitudes circumpolares del hemisferio norte, donde se encuentran líneas costeras desde 100 m y hasta 200 m sobre el nivel del mar, tanto en Europa como en Norteamérica (Kiss, E. Die kosmischen Ursachen der Völkerwanderungen. Página 45).

Edmund Kiss se sintió fascinado por la teoría de Hörbiger y pensó que podría corroborarla en los Andes bolivianos, concretamente en Tiahuanaco, cerca del lago Titikaka, convenciéndose de que sus espectaculares ruinas no eran sino vestigios de una antigua colonia nordica en el Nuevo Mundo. En 1927 el robusto arquitecto y escritor –sus novelas tuvieron un éxito inusitado en Alemania-, se puso en contacto con el polifacético estudioso austríaco Arthur Posnansky, que vivía en Bolivia, sería director del Museo Nacional del país y de la Sociedad Arqueológica boliviana, fundada en 1930, y era un “experto” en las milenarias ruinas que despertaron la inquietud del SS Obersturmbannführer Edmund Kiss.

Hörbiger creía que en el centro ceremonial boliviano se practicaba hacía milenios una religión mística de culto al Sol muy anterior al del antiguo Egipto, algo que Kiss “corroboró” sobre el terreno. Además, se sintió especialmente atraído por una gran cabeza de piedra que mostraba al parecer rasgos nórdicos “puros” y esto, unido a que descubrió también un parecido mayor de las construcciones con la arquitectura dórica de Grecia que con el estilo mas rustico y sencillo de las edificaciones de los Nativos, le llevó a afirmar que aquellos templos constituían, según Rosa Sala Rose, “un territorio periférico del legendario imperio de la Atlántida”.

En 1937 Kiss escribió el ensayo La puerta del Sol de Tiahuanaco y la Cosmogonía Glacial de Hörbiger, su texto más famoso, donde contaba sus experiencias en la altiplanicie andina, acompañando sus investigaciones con sus dibujos de impresionantes templos y retratos de unos habitantes altos y esbeltos ataviados con extraños ropajes futuristas, además de numerosos artículos sobre la Atlántida y los misterios de Sudamérica, que cautivaron a los ns hasta el punto de que revista como SS Mann o la publicación oficial de las Juventudes Hitlerianas, Die Hitler Jugend, los publicaban habitualmente. Himmler también quedó cautivado con el libro y ordenó incluso que se encuadernara un ejemplar con piel de la mejor calidad que serviría como lujoso regalo de Navidad para Hitler.

Kiss, por tanto, no tardó en pasar a engrosar las filas de las ss y de la Ahnenerbe. En 1936, el estudioso había firmado el “Protocolo de Pyrmont”, que sellaba el apoyo de la Herencia Ancestral a la Teoría de la Cosmogonía Glacial y comenzó a presionar al Reichsführer-SS para que patrocinase un nuevo viaje suyo a Bolivia, esta vez una gran expedición que contara con 20 personas entre arqueólogos, botánicos, zoólogos, astrónomos y un equipo de filmación dotado de las técnicas de exploración más modernas, como cámaras submarinas (con las que pretendía rastrear el fondo del lago Titicaca), equipo para tomas aéreas, etc.

Además, tenía la intención de realizar un minucioso trabajo de campo geológico desde Colombia hasta Perú, que aportara evidencias de los antiguos cataclismos que promulgaba Hörbiger. Himmler se mostró de acuerdo con la solicitud y pidió a Wolfram von Sievers que recaudara el dinero necesario y realizase todos los preparativos, aunque el Reichsführer envió mientras tanto a Edmund Kiss a Libia con la intención de que estudiase la costa mediterránea en busca de evidencias fósiles de la Cosmogonía Glacial.



Bibliografía de Edmund Kiss

Wittekind der Grosse. Ein Trauerspiel (Witteking, el Grande. Un juego de tristeza) Verlag Pfeiffer, 1935; Volkschaft Verlag für Buch, Bühne und Film. Berlin, 1935 y Verlagsanstalt Max Bolkow Landesberg Warthe, 1935 y Landsberg Bölkow, Der Weg aus der Nacht (El camino de la noche). Verlagsbuchhandlug Broscher & Co. Hamburg, In den Schluchten des Prisats (En los barrancos de Prisats). Colección Der Gute Kamerad Bibliothek. Stuttgart-Berlin- Leipzig-Wien. Union Deutsches Verlagsgesellschaft. Stuttgart, Der Freund des Rebellen (El amigo del rebelde). Colección Der Gute Kamerad Bibliothek. Union Deustche Verlagsgesellchaft. Stuttgart, Berlin & Leipzig, Schwarze Felsen am Pazifik (Rocas negras en el Pacífico). Colección Der Gute Kamerad Bibliothek. Union Deustche Verlagsgesellchaft. Stuttgart, Pepperle. K. Thiememann. Stuttgart, Die glaserme Meer. Ein Roman aus Urtagen (El mar cristalino. Una novela de los días primigenios). Koehler & Amelang. Leipzig, 1930, 1939, 1940 y Die letze Königin von Atlantis. Ein Roman aus der Zeit um vor Christi Geburt (La última reina de Atlantis. Una novela de alrededor de a.c.). Epílogo de Hans Wolfgang Behm. Kohler & Amelang. Leipzig, 1931; Hase & Koehler. Leipzig, 1931, 1935 y Die Singschwane aus Thule (Los cisnes cantores de Thule). Hase & Koehler. Leipzig, 1931, 1932, 1939 y Einführung in Hörbigers Welteislehre (Introducción a la Doctrina del Hielo Mundial de Hörbiger). Hase & Koehler. Leipzig, 1933 y Koehler & Amelang. Leipzig, Welt-Eis-Lehre. Nach Hanns Hörbigers Lehre dargestellt (Doctrina del Hielo Mundial. De acuerdo a la enseñanza de Hanns Hörbiger). Koehler & Amelang. Leipzig, Hase & Koehler. Leipzig, Frühling in Atlantis. Roman aus der Reiches Atlantis (Primavera en Atlantis. Novela del florecimiento el Imperio de Atlantis). Koehler & Amelang. Leipzig, 1930; Hase & Kohler. Leipzig, 1933; Koehler & Amelang. Leipzig, 1933 y Hase & Koehler. Leipzig, Des Urwaldmädel. Ein deutsches Mädchen in Chile (Acerca de la joven de la selva virgen. Una chica alemana en Chile). Con ilustraciones Richard Sapper. K. Thienemanns Verlag. Stuttgart, Die Kosmischen Ursachen der Völkerwanderungen (Las razones cósmicas de las migraciones de los pueblos). Koehler & Amelang. Leipzig, 1934 y Hase & Koehler, Leipzig.

Enlace al articulo orginal https://l.facebook.com/l.php?u=https%3A%2F%2Feduardopiperet.wordpress.com%2F2024%2F09%2F29%2Fedmund-kiss-cosmologia-glacial%2F&h=AT19f8Qnt4U6pnHpkt62nOzd1JIw08-XIQbwKoDgbU5jsOq-x84gRVy_v7DKF7JkdyIL2beJh9AXYEHIs2quycGaWJfdxmns1hnH060YM288jft9JG2ay4YpBHVpxu0T&s=1


domingo, 21 de diciembre de 2025

YULE, el origen de la Navidad actual.

 El supuesto nacimiento de Cristo marca los años de la era en la que nos encontramos. Año 2025, después del "nacimiento" de Jesús de Nazaret. Huelga decir que los europeos existimos desde hace mucho mas, de hecho nuestra sangre esta inalterada desde hace mas de 6.000 años, y con nosotros vienen festividades y cultos, que son tan antiguos como nosotros. Cultos que aunque hayan sido llamados con otros nombres, siguen a día de hoy, celebrados por todos nosotros. Son propios única y exclusivamente de nuestro origen étnico. 


Hoy pretendemos ser clarificadores del origen de nuestras festividades, en concreto la Navidad, la mas popular de las festividades paganas que muchas otras espiritualidades se han apropiado de la mas popular y pagana de ellas. Yule.

Además de una entrada de, este modesto, nuestro blog, os adjuntamos un articulo increíble que desvela mucho de lo que la navidad es. Os dejamos el enlace aquí.

https://circulopyr.substack.com/p/la-rueda-solar-el-fuego-ancestral


1.- El Mito del Nacimiento de Jesus


En occidente la mayoría de los cristianos (salvo ortodoxos y alguno mas) celebran el nacimiento de Jesús durante el solsticio de Invierno. Ya hemos explicado en otro post de que se trata realmente, pero aquí ahondaremos en ciertos significados que tampoco son muy cristianos en origen.


Los símbolos de la Navidad (Alfredo Cattabiani)

Del Sol primigenio al belén, una breve mirada

Las fiestas navideñas están salpicadas de ceremonias y costumbres cuyo significado profundo, origen y evolución no todos conocen. Algunas de ellas provienen de tradiciones paganas cristianizadas. Esta mezcla de costumbres de inspiración evangélica con otras precristianas se debe a la ubicación calendárica de la Navidad que, a diferencia de la Pascua, es históricamente errónea. En el evangelio de Lucas solo se narra que, en la época en que nació Jesús, había pastores en Belén que velaban por la noche para cuidar de sus rebaños. Como sabemos que los pastores judíos partían hacia los pastos a principios de primavera, con motivo de su Pascua, y regresaban en otoño, es evidente que Cristo nació entre finales de marzo y principios de otoño; tanto es así que hasta finales del siglo III la Navidad se celebraba, según los lugares, en fechas diferentes.

El simbolismo del belén: la Encarnación en la cueva 

La cueva, en el simbolismo precristiano en el que también se inspiraban los autores de los evangelios apócrifos, era el símbolo del cosmos, la imago mundi, como escribía Porfirio: «Los antiguos consagraban muy oportunamente cuevas y cavernas al cosmos, considerado en su totalidad o en sus partes». Era también el lugar de nacimiento de muchos dioses: Dioniso, por ejemplo, nace en una cueva, y su nacimiento está envuelto en luz; también Hermes nace en una cueva, en el monte Cillene.


2.- El significado de las ofrendas del día de Santa Claus o los Reyes Magos.

Dejar de lado la leche y las galletas para Santa Claus o los Reyes Magos es, literalmente, simplemente hacer una ofrenda a una deidad y que todos acordamos colectivamente no hablar de ello y simplemente dejar que los cristianos lo reclamasen. 
Decoramos la casa. Encendemos cosas. Cantamos canciones rituales. Dejamos comida durante la noche para un ser poderoso que nos juzga y puede recompensarnos en consecuencia. Eso es literalmente magia popular. Y antes de que alguien agarre sus perlas, recordemos: La Navidad no comenzó como una película de Hallmark ni en una iglesia. Es una combinación de festivales paganos de invierno como Yule (que celebra el regreso del sol), Saturnalia (festines, regalos, caos) y antiguas tradiciones europeas donde la gente dejaba ofrendas para espíritus, dioses o visitantes que atravesaban la oscuridad del invierno. 
Entonces sí. ¿Leche y galletas para Papá Noel / Reyes Magos? Ofrendas. ¿El árbol? Simbolismo sagrado. ¿Las luces? Literalmente "por favor vuelve, sol".

 Felicitaciones a todos nosotros por enseñar accidentalmente a nuestros hijos el trabajo ritual, la magia estacional y cómo apaciguar los poderes superiores antes de acostarse. @europeanvolk



Por parte nuestra, no pedimos quitar nada, solo recordar y saber que nuestro origen y cultura es mucho mas antiguo de los que nos "venden".


Feliz Yule, Feliz Solsticio de Invierno, Feliz navidad.




viernes, 7 de noviembre de 2025

EL HOMBRE NO PROCEDE DE AFRICA.

 Este articulo esta sacado de la web alemana Forsite-Verlag, la cual ahonda en varios conceptos Tradicionales y culturales. Hemos de reseñar que este tema ya ha sido mencionado con anterioridad, aun a pesar de la censura en medios ortodoxos.



"El reexamen de un cráneo humano descubierto hace muchos años aumenta la probabilidad de un posible origen de los humanos modernos fuera de África: destacados científicos llegaron a esta conclusión tras reanalizar un cráneo hallado en China, denominado Yunxian 2, que anteriormente se había atribuido a un miembro de la especie humana primitiva Homo erectus.

Tras aplicar sofisticadas técnicas de reconstrucción al cráneo, los científicos ahora creen que podría pertenecer a un grupo llamado Homo longi (Hombre Dragón), estrechamente relacionado con los esquivos denisovanos, que convivieron con nuestros ancestros.

Esta reclasificación convertiría al fósil en la evidencia más antigua conocida de la separación entre los humanos modernos y nuestros parientes más cercanos, los neandertales y los denisovanos, y alteraría radicalmente nuestra comprensión del último millón de años de la evolución humana.

El profesor Chris Stringer, antropólogo y director de investigación sobre la evolución humana en el Museo de Historia Natural de Londres, afirmó: «Esto cambia muchas perspectivas, ya que sugiere que nuestros ancestros se habían dividido en diferentes grupos hace un millón de años, lo que indica una división mucho más temprana y compleja de la evolución humana de lo que se pensaba. Esto prácticamente duplica el tiempo transcurrido desde la aparición del Homo sapiens».

El cráneo, desenterrado por primera vez en 1990 en la provincia de Hubei, estaba muy dañado y su interpretación resultó compleja. Debido a su antigüedad y a algunos rasgos toscos, se le asignó al Homo erectus, grupo que se cree incluye a los ancestros directos de los humanos modernos.

Estudios recientes han utilizado tomografía computarizada avanzada, escaneo de superficie de alta resolución y sofisticadas técnicas digitales para crear una reconstrucción virtual del cráneo. El cráneo grande y robusto, junto con la mandíbula inferior prominente, recuerdan al Homo erectus. Sin embargo, la forma y el tamaño generales del cráneo y los dientes parecen situarlo mucho más cerca del Homo longi, especie que, según recientes investigaciones, debería incluir a los denisovanos.

Esto retrasaría la separación entre nuestros ancestros, los neandertales, y el Homo longi al menos 400.000 años y, según Springer, aumentaría la posibilidad de que nuestro ancestro común —y posiblemente el primer Homo sapiens— viviera en Asia occidental en lugar de África.
"Este fósil es lo más parecido que podemos encontrar al ancestro de todos estos grupos", dijo Stringer.

Un análisis computarizado de una amplia selección de fósiles sugiere que, durante los últimos 800.000 años, los humanos con cerebros grandes evolucionaron a lo largo de solo cinco linajes principales: Homo erectus asiático, Homo heidelbergensis, Homo sapiens, neandertales y Homo longi (incluidos los denisovanos).

«Creemos que este estudio representa un hito para resolver la confusión existente [la desconcertante diversidad de fósiles humanos de entre 1 millón y 300.000 años de antigüedad] que ha intrigado a los paleoantropólogos durante décadas», afirmó Stringer. Los hallazgos contradicen algunos análisis recientes basados ​​en comparaciones genéticas de humanos actuales y ADN antiguo, por lo que es probable que las conclusiones sean controvertidas.

Frido Welker, profesor asociado de evolución humana en la Universidad de Copenhague, quien no participó en la investigación, comentó: «Es emocionante contar con una reconstrucción digital de este importante cráneo. Si esto se confirma con fósiles adicionales y evidencia genética, la datación de la divergencia sería realmente sorprendente. Alternativamente, los datos moleculares del propio espécimen podrían aportar información que confirme o refute la hipótesis morfológica de los autores».

Puede encontrarse más información sobre el origen del Homo sapiens en "Hyperborea – El hombre del norte en la prehistoria"

RENACER ES REINICIAR EL ETERNO RETORNO

 Renacer es volver a empezar, volver a iniciar el retorno al origen, que no el retorno a lo mismo. La rueda del Samsara no puede marcar nuestras vidas. Por eso hemos vuelto.

El encuentro inesperado con aquellos que son parte de ti, aunque no los hayas conocido antes, produce igniciones en los rescoldos que parecían apagados. Esto es el saber innato de lo primordial, del camino de los hombres de la Tradición.

Y ese encuentro sincrónico que la memoria de la sangre hizo, me llevo a donde estaba destinado empezar de nuevo el camino, que por circunstancias de la vida personal y del influjo del Demiurgo, había postergado a la oscuridad del mundo moderno y su ambiente. Ese choque, del camino y del influjo, produjo en mi una catarsis que casi me destruye por completo y por ende, a los que a mi lado se encontraban en esos momentos. Pero tras renacer de nuevo, habiendo probado los fuegos del infierno más oscuro, hizo que algo renaciera y me iniciara en la búsqueda de aquellos, que como yo, debían encontrarse de nuevo en este Samsara, para remediar, aunar y luchar por la vuelta a la conexión con el Orden Natural, la Divinidad.

Y aquí estamos, retomando un blog que nació para que esos mismos se encontraran. Y enseñando que siempre se puede volver a retormar el camino, si existe voluntad.

Sea pues este reinicio, un reencontrarse, un comunicar y retomar al conocimiento de quienes somos, de donde venimos y adonde vamos. Preguntas estas que son ignotas para aquellos que han perdido totalmente su conexión divina. Porque sin ser pretenciosos, en el fondo de nuestra alma, sabemos perfectamente de donde venimos, quienes somos, y solo depende de nosotros a donde vamos.

Tony.



miércoles, 3 de noviembre de 2021

El Gran Apagón

 Hace tiempo que numerosas fuentes indican o pronostican un apagón energético que afectaría principalmente a Europa.

Dicho apagón produciría un desabastecimiento generalizado de los medios energéticos, Luz, gas y combustibles, principalmente que afectarían a los hogares, la logística e industria, e incluso a la sanidad. De ser esto realidad, y para no asustar prevén solo 15 días, que es como prever los metros de inundación de un rio, algo teórico a mas no poder. Pero como digo, de ser cierto y ocurrir, se estima que el 20% de la población moriría. Inanición, consecuencias medicas, accidentes, violencia...el mundo de Mad Max parece cernirse sobre nosotros de manera real.

¿Esto es malo o bueno? Hablando desde una perspectiva humanista, es claramente malo, pero desde un perspectiva filosófica y natural, podría salvar el Mundo con un reseteo generalizado. Si, así de crudo es, una vuelta atrás, al mundo antiguo y destecnologizado, podría salvarnos, no a los del presente, sino a los que vienen o vendrán después. El arqueo futurismo puede ser una forma viable de coexistencia. El hombre debe volver a las comunidades Tradicionales y alejarse de la sordidez urbanita y sus consecuencias.

La realidad es que este Mundo tecnológico, apátrida, controlado por la finanza internacional, la cual se permite jugar con el neo lenguaje e incluso llamar acción "inclusiva" a las campañas de captación de ciudadanos, por parte de entidades financieras, para que sean inversores financieros(sic) y así descargarse de responsabilidad a la hora de gestionar sus ruinas económicas. Es un mundo que debería fenecer porque principalmente es antinatural.

Las reuniones "contra el cambio climático", de esas mismas elites que con sus legislaciones permiten los mayores ataques a la naturaleza y a sus recursos, manifiestan de forma grafica como hacen gala del consumo de hidrocarburos sin medida alguna en sus comitivas, sus medidas anti "plandemia" no son aplicadas a ellos mismos, y como permiten que los grandes monstruos de la contaminación mundial ni si quiera adopten ningún tipo de medida por fútil que sea. Eso si, los mass media sacan en primer plano a niñas retrasadas, figuras de barro y excremento, histéricas voceras de un mantra subvencionado por los mismos a los que dicen acusar.

Este Plan, que lleva decenios madurándose y paulatinamente desarrollándose, a la sombra de noticias escandalo para así pasar inadvertido. Llega  en un momento que su dominio es tan grande que ya no tiene tapujos en mostrarse. En el libro publicado en 2006 por Jacques Attali, asesor de Francois Mitterand en 1981, " Breve historia del Futro", su descaro es ya tan evidente que resulta insultante, y para muestra un botón:

“Encontraremos algo o lo causaremos; una pandemia que apunte a ciertas personas, una crisis económica real o no, un virus que afectará a los viejos o a los mayores, no importa, los débiles y los miedosos sucumbirán. El estúpido lo creerá y pedirá ser tratado. Nos habremos cuidado de haber planificado el tratamiento, un tratamiento que será la solución. La selección de los idiotas se hará, pues, por sí sola: irán solos al matadero”.

 En España, actualmente, vivimos hasta los 83, de media, lo cual, con una fertilidad de 1,2, 3 hijos por mujer, nos dará, para 2050, un 40 por ciento de habitantes mayores de 65 años. Este tipo de preocupaciones malthusianas se ha reavivado con la explosión demográfica actual, y mereció un premio Nobel, por la vinculación entre demografía y consumo, para Franco Modigliani, en 1985, quien lanzó un teorema del ciclo vital, que vincula la longevidad con la disminución del consumo y la capacidad de producción. Por eso en Japón, otro país con los mismos problemas, en 2013, el ministro de Finanzas, Taro Aso, pidió a los ancianos de su país que se dieran “prisa en morir”, culpabilizándolos con que deberían sentirse mal por el costo de los cuidados paliativos, “sabiendo que mi tratamiento corre por cuenta del Gobierno”. En fin, la eutanasización de la sociedad a fin de lograr equilibrarla para una media global y planetaria con un bienestar asegurado…”

Esta necesidad de acabar con un mundo anti nosotros, viene bien desarrollado en "La sociedad industrial y su futuro" Theodore Kaczynski, mas conocido como Unabomber. El cual recomendamos leer encarecidamente. Si el sistema fracasa las consecuencias aún serán muy penosas. Pero cuanto más crezca el sistema más desastrosos serán los resultados de su fracaso, así que, si va a fracasar, será mejor que lo haga antes que después.”

Podéis adquirirlo en Fahrenheit451.librosydocmuentos.blogspot.








 

Hoy vamos indeflectivamente al cadalso, haya o no Apagón. Y ese apagón, seria la única oportunidad que tendríamos de dar un giro a nuestra realidad vital. Ningún cambio es agradable, ni exento de cierto dolor. El mundo esta tan reducido a un mercantilismo que los valores Tradicionales ya no son tenidos en cuenta casi por nadie, solo un regreso a ellos y a una forma de vida mas acorde con las leyes naturales, podrán salvarnos del Kali Yuga y su Ragnarok. Sed como lobos, los lobos de Wotan.

 


 


sábado, 2 de mayo de 2020

Der Frühling, Hölderlin (La primavera)



"DER FRÜHLING"


"Wenn aus der Tiefe kommt der Frühling in das Leben,
Es wundert sich der Mensch, und neue Worte streben
Aus Geistigkeit, die Freude kehret wieder
Und festlich machen sich Gesang und Lieder.

Das Leben findet sich aus Harmonie der Zeiten,
Daß immerdar den Sinn Natur und Geist geleiten,
Und die Vollkommenheit ist Eines in dem Geiste,
So findet vieles sich, und aus Natur das Meiste". 









Friedrich Hölderlin  (1770–1843) Su poesía acoge la tradición clásica y la funde con el nuevo romanticismo. 🌹🌻🌺


domingo, 12 de abril de 2020

ESTOICISMO: la serenidad del espíritu. Epicteto.

ESTOICISMO: lecciones de resistencia.

El estoicismo es un filosofía que busca, ante todo, la tranquilidad y la serenidad de espíritu. Para Epicteto, el sabio es aquel que acepta de buena gana todas las circunstancias de la vida, sin desear otras.

La fundación de la escuela estoica se debe a Zenón, hijo de un mercader, que leyó las obras de los filósofos socráticos, y grandemente atraído por estas disciplinas, oyó cuidadosamente las enseñanzas de los cínicos. Diógenes Laercio afirma que Zenón, sintiendo repugnancia por ciertas desviaciones intelectualistas en que habían caído los cínicos, decidió expresar sus propios pensamientos en las galerías del ágora y más exactamente en la puerta o "Estoa"; de allí vendría la denominación de "estoicos", como se les conocería más tarde. En realidad, tampoco contaban con ningún lugar para impartir sus clases o expresar lo que sentían.

Los estoicos consideraban al ser humano como parte de un Gran Ser o cosmos, con el que colabora. De ahí que cada ser humano se convierta en un microcosmos como un reflejo del gran macrocosmos. Por todo ello, consideran que hay un derecho o ley que debía ser igual para todo el cosmos, para todos los hombres. Exponen que todos hemos de acatar las leyes de la Naturaleza, iguales para todos los seres. Y aceptar nuestro destino, ya que formamos parte del cosmos.



Sus mensajes contenían algunos conceptos interesantes, como pueden ser: orientar al hombre hacia la autarquía o autosuficiencia, para que fuese independiente y libre. Para conseguir esta meta, es imprescindible desarrollar una fortaleza interior y exterior a través de una disciplina de mente y cuerpo, que nos ayude a tener cada ver más desapego de las cosas que nos rodean, y ante las circunstancias de nuestra vida para no salir de nuestro centro, que en definitiva, nos proporciona nuestra libertad y sabiduría. Esta fortaleza se plasma en la conducta valerosa de los héroes, que les capacita para enfrentar cualquier adversidad, así como de cualquier circunstancia demasiado favorable que pueda desviar la conducta de su centro. Esto nos podría conducir de nuevo a la dependencia y esclavitud.

Otro concepto que aparece en los estoicos es la idea de la ataraxia. Era importante vivir con las pasiones. Asumir con equilibrio las dificultades para que no alteren el espíritu y el cuerpo. Es decir, conseguir un equilibrio emocional y espiritual para incrementar nuestra tranquilidad interior.

Esta fortaleza interior se traducirá en un comportamiento con los demás y en una vida sana y digna. Consideran importante aprender a vivir en un mundo agitado sin que les altere, ya que esto les conducirá a la libertad y a la seguridad. Podríamos traducirlo como el sosiego que surge en el hombre cuando domina sus emociones. Y esto lo encamina a la sabiduría, y en definitiva, a la verdadera felicidad.

Esta ataraxia ha de convertirse en una energía vital que nos permita transmitir esa semilla, esa esperanza de una vida en equilibrio encaminada a la sabiduría.




Podemos distinguir tres periodos en la escuela estoica:

1. Estoicismo antiguo

Zenón. Nació en el año 332 a.d.C., de raza semítica, falleció en Atenas a muy avanzada edad, sin haber caído nunca enfermo.

Se cree que el pensador que más influyó en él fue su maestro cínico Crates. Es por ello por lo que decimos que el estoicismo tiene esa raíz cínica. Algunos filósofos estoicos de este periodo griego son: su discípulo Cleantes, segundo jefe de la Stoa. Era púgil de profesión. Fue conocido por su fortaleza física, valor y perseverancia.

Crisipo, discípulo de Cleantes, fue ingenioso y agudo. Ávido lector y sistematizador del pensamiento. Bajo su dirección, la Stoa adquirió rigor y consistencia para poder enfrentarse a las críticas de su tiempo.

2. Estoicismo medio

Panecio, de joven, fue sacerdote. Viajó a Oriente contrastando la idea estoica con las ideas orientales. Esto le llevó a ser más tolerante.

Poseidonio nació en Siria. Fue un gran erudito. Estos pensadores se convierten en instructores de la sociedad y van a marcar esas nuevas normas de vida que aconsejaba su escuela.

3. Estoicismo Romano

Pasamos a la época del estoicismo en Roma, con los filósofos más destacados, como el emperador Marco Aurelio, Séneca, y Epicteto.



Epicteto:

Es uno de los filósofos más célebres de la corriente filosófica conocida como estoicismo, de gran popularidad en la Grecia helenística y en la antigua Roma. Vivió casi toda su existencia como esclavo, sin embargo, tras quedar en libertad, se convirtió en uno de los filósofos más famosos del mundo. Ante todo: serenidad de espíritu.

Su doctrina se centra básicamente en la ética, en la mejor manera de vivir la vida, y sus enseñanzas han pasado a la historia como unas de las mejores maneras de alcanzar la paz interior. Tanto es así que cuando hablamos de «tomarnos las cosas con filosofía», por lo general nos referimos a las ideas estoicas, y por tanto, a las de Epicteto.

De todas las cosas del mundo, unas dependen de nosotros y otras no. Dependen nuestros juicios y opiniones.

Los días de fiesta deben ser para ti aquellos en los que vences una tentación, o al menos, dominado el orgullo, la maledicencia o cualquier vicio. Esto es más importante que haber vencido una batalla. Vuelve en ti y lucha contra ti mismo y vuelve a ser hombre. No olvides que eres actor en una obra y debes representarla debidamente.

Es importante la idea de la dignidad del hombre, esté donde esté y desempeñe el papel que desempeñe. Para conseguirlo, hemos de tener presente la no participación en conversaciones obscenas, y debemos comentar nuestro disgusto ante quien las haya comenzado. Si esto no fuera posible, deja traslucir con tu gesto tu desagrado.

Para Epicteto, filósofo es el que encuentra la libertad dentro de él. El camino del filósofo no es fácil, sino que requiere de una fortaleza interior. Hay que adaptarse a las normas más hermosas y que consideres justas.

Todos formamos parte del cosmos. La buena marcha del mundo depende tanto de las múltiples variaciones de los elementos como del cambio de los seres que lo constituyen. Es decir, podemos afectar al mundo con nuestro comportamiento.

La filosofía es la búsqueda del equilibrio, de paz, de evolución y de verdadera libertad y va a surgir de dentro de nosotros. Es muy importante saber por qué vivimos, hacia dónde vamos, y tomar conciencia de la existencia. Esto nos aleja de la ignorancia que nos tiene inconscientes de la realidad, pero que le viene muy bien a los dirigentes.




ESTOICISMO - EPICTETO

1. Destino predeterminado.

Esta es una de las enseñanzas básicas del estoicismo, y por ello también de Epicteto. El ser humano no es libre, sino que su existencia está predeterminada. Nacemos y morimos bajo un plan divino que no podemos cambiar. Por ello, nuestro filósofo determina que no tiene sentido que sintamos preocupaciones, angustias o frustraciones, puesto que todo lo que nos ocurre, todo lo que acontece, no puede ser de otro modo. Como si de un viaje en tren se tratara, nuestra vida discurre por una senda marcada de antemano, de modo que nuestra libertad de acción no ha de centrarse en buscar tal o cual fin específico, sino en aceptar las reglas del juego y tratar, sencillamente, de vivir lo más cerca posible de nuestra propia naturaleza.

2. Tranquilidad de espíritu (ataraxia).

El sabio es aquel que acepta de buena gana todas las circunstancias de la vida, pues comprende que no tiene otra opción. No está en su mano controlar los sucesos de la existencia y por ello puede permitirse relajarse y aceptar lo que la vida le ofrece.

De este modo, asumiendo y aceptando la incapacidad de controlar los sucesos a los que se enfrenta, el ser humano puede alcanzar la ataraxia, la tranquilidad de espíritu. Como el mismo Epicteto afirmaba: «Compórtate en tu vida como en un banquete. Si algún plato pasa cerca de ti, cuídate mucho de meter la mano. En cambio, si te lo ofrecen, coge tu parte. Haz lo mismo con tus riquezas, amigos, parejas, familia o cualquier otro aspecto. Si puedes lograrlo, serás digno de sentarte a la mesa de los dioses. Y si eres capaz, incluso, de rechazar lo que te ponen delante, tendrás parte de su poder».

El sabio es aquel que acepta de buena gana todas las circunstancias que la vida trae consigo en cada momento

3. Vivir en el ahora.

No preocuparnos ni por el pasado ni por el futuro, sino vivir siempre en el presente, único período sobre el que tenemos algún control. La vida centrada en el futuro complica la misma, pues el anticipo de aquello que puede ocurrir causa en nosotros temores (muchas veces infundados) y preocupaciones que pueden desembocar en problemas como la ansiedad o el estrés. Del mismo modo, la vida en el pasado, evocando lo que fue, comparándolo con lo que podría haber sido, desemboca a menudo en depresión, otro grave problema para el ánimo.

Por ello, Epicteto apuesta por una vida plena en el único momento sobre el que podemos tener algún poder de decisión: el ahora. Solo el momento presente es nuestro realmente y a él hemos de dedicar nuestra atención y esfuerzo. Y no dejemos que ni el pasado ni el futuro nos atormenten –dice el filósofo–, pues el primero ya no existe y el segundo lo afrontaremos con la misma ecuanimidad y virtuosismo que el hoy.

4. Imperturbabilidad.

No debemos celebrar nuestros logros ni llorar nuestras pérdidas, pues ambos son parte de lo que el destino ha trazado para nosotros.

«Nunca digas respecto a nada: ‘lo he perdido’. Piensa: ‘lo he devuelto’»

Básicamente lo que nos pide Epicteto es que no cedamos el control de nuestra vida a nuestras emociones, que no son parte de un comportamiento basado en la razón. El sabio se conoce a sí mismo, su propia naturaleza, sus fortalezas y debilidades. Por ello, no cede ante la irracionalidad de las pasiones, ya sean estas de alegría, tristeza, orgullo, etc. Al contrario, acepta lo que ocurre como parte del plan divino al que está sometido y se pliega a este.

5. Razón ante todo.

Los estoicos respetaban ante todo la razón, despreciando la irracionalidad y la representación de esta: las pasiones. Puesto que la racionalidad es la característica básica de la naturaleza del ser humano, es conforme a ella que hemos de vivir, repudiando todo aquello que no sigue su senda.


El sabio ha de tener el dominio absoluto de sus pasiones y mantenerse imperturbable ante cualquier suceso. Sabe que el control de las mismas es la base de su tranquilidad de espíritu, de manera que pone todo su esfuerzo en vivir con la herramienta con que para ello se le ha dotado: la racionalidad.

6. Mirada al interior.

Epicteto, como estoico que es, no presta atención a lo que sucede en el mundo, en el exterior. ¿Por qué? Por la simple razón de que sabe que no tiene control alguno sobre lo que en este acontece. Solo presta atención a lo que depende de sí mismo: sus pensamientos y sus acciones. El ideal estoico es un hombre vuelto hacia sí mismo que encuentra la paz en su interior. De este modo, trata de conocerse, de analizarse, de comprender por qué es como es. Busca aumentar sus virtudes y vencer sus vicios, esforzándose día tras día para mejorar y acercarse al ideal del sabio.

7. Libertad.

Todo esto que venimos diciendo no tiene otro fin que el más ansiado objetivo de la filosofía estoica: la libertad. Epicteto, lo mismo que Séneca, Zenón o Marco Aurelio, persigue lo que él considera la esencia de quien es verdaderamente libre, que no es otra cosa que el total control y conocimiento de sí mismo. Nada puede dañarle o hacerle perder su imperturbabilidad, nada puede afectarle emocionalmente, ningún deseo tiene que pueda ser insatisfecho. De este modo, impasible ante los accidentes de la vida, el sabio estoico es plenamente libre, pues nadie más que él está al mando de su alma.

Epicteto persigue lo que él considera la esencia de quien es verdaderamente libre: el total control y conocimiento de sí mismo

8. Confianza en los sentidos.

Los estoicos seguían la teoría aristotélica de que nuestro conocimiento nos llega a través de los sentidos –nuestra experiencia sensible–, cuya información pasa más tarde a ser analizada y abstraída por nuestra razón (como ya hemos dicho, la herramienta principal con la que cuenta el ser humano para vivir en el mundo), sacando entonces conclusiones generales.

9. Dios.

Epicteto defiende la idea de una o varias divinidades, superiores a los humanos, que se encargan de regir nuestros destinos y organizar las leyes que gobiernan la naturaleza. Así, el ser humano nunca está solo, pues vive conforme al plan que Dios ha establecido para él. Esta visión de la divinidad de los estoicos tuvo una fácil reinterpretación por la mayoría de las religiones, que adaptaron a ese “guía” que marca nuestro destino y nuestra naturaleza a sus respectivas divinidades.

Para los estoicos, es irrelevante qué Dios es el que está guiando nuestros pasos, sino el hecho de que sea así. Llamémoslo Dios, ley natural, logos, Tao, karma… No importa. Sólo hemos de aceptar la idea de que nuestra vida no depende exclusivamente de nosotros y que, por ello, la misma nunca podrá plegarse totalmente a lo que queremos. Por eso, lo mejor es permitirla fluir y dejarnos llevar por ella, anulando nuestras expectativas y confiando en el buen hacer de quien ha fijado nuestro rumbo.

10. Naturaleza.

En esencia, toda la filosofía estoica se basa en vivir comulgando con las leyes establecidas por la naturaleza. Por ello, hemos de vivir racionalmente y confiando en el plan que se ha establecido para nosotros. Sólo así el ser humano puede lograr vivir una buena vida. No una llena de placeres y desenfrenos, sino una vida feliz, ausente de dolor y caracterizada por la tranquilidad.




Epicteto dixit:

«Solo el hombre culto es libre»

«La prudencia es el más excelso de todos los bienes»

«No pretendas que las cosas ocurran como tú quieres. Desea más bien que se produzcan tal como se producen y serás más feliz»

«Filosofar es esto: examinar y afinar los criterios»

«Si no tienes ganas de ser frustrado jamás en tus deseos, no desees sino aquello que depende de ti»

«La felicidad no consiste en adquirir y gozar, sino en no desear nada, pues en eso consiste ser libre»


Lecciones para nuestra vida cotidiana que podemos extraer de los estoicos:

- Lo que inquieta al hombre no son las cosas, sino las opiniones acerca de las cosas.

- Acusar a los demás de los infortunios propios es un signo de falta de educación. Acusarse a uno mismo, demuestra que la educación ha comenzado.

- La verdad triunfa por sí misma, la mentira necesita siempre complicidad.

- El sol no espera a que se le suplique para derramar su luz y su calor. Imítalo y haz todo el bien que puedas sin esperar a que se te implore.

- El ignorante no espera de sí mismo su bien y su mal, sino de los otros. El filósofo tan solo espera bien y mal de sí mismo.

- No depende de nosotros el ser ricos, pero sí el ser felices. Además, las riquezas no son siempre un bien, porque suelen ser poco duraderas. En cambio, la felicidad que proviene de la sabiduría perdura siempre.




De esta escuela compartimos estas ideas. Tratamos nuestra riqueza interior, nuestro crecimiento, como la escuela estoica, y está abierta a todo el que esté dispuesto al cambio y a ser libre.

 «Aunque no es posible alcanzarlo, lo perfecto sigue siendo el modelo».
Ernst Jünger. 


*Lecturas recomendadas:

Epicteto: "Manual para la vida feliz" (es el "Enquiridión")

Séneca: "Cartas a Lucilio"

Marco Aurelio: "Meditaciones"